Así habla la vida!


A veces hacemos proyectos, tenemos ideas, imaginamos que es lo mejor que queremos para nosotros. Y en nuestro deseo de conseguir las metas objetivos que nos proponemos hacemos todo lo posible, todo lo que nosotros sentimos para alcanzar lo que nos hemos propuesto.

Pero en ocasiones, la idea que nosotros queríamos para nosotros, no es la más adecuada en ese momento y aparece una situación que impide que se desarrolle ese proyecto que tú tanto habías acariciado.

En estos momentos lo importante es comprender el mensaje que la vida te está dando. Hay que mirar hacia atrás y recordar que en muchas ocasiones, lo que nosotros en un determinado momento vivimos como dificultad, fue una gran oportunidad de avance posterior. Cuando has entendido, que la vida no te pone obstáculos, sino que te cuida para que llegues mejor a donde tú tienes que estar y te abandonas a ella; éstas situaciones se viven de una forma muy diferente.

Y esto es lo que me ha ocurrido a mí, con toda mi ilusión del mundo; con las personas que cooperan con mi proyecto en Argentina y Uruguay. Juntos habíamos diseñado esta gira de mi Taller “Dale la vuelta a tu mundo en 40 días”.

Yo estoy constantemente en avance, en la observación de lo que vivo. Mi deseo es aprender de las experiencias que me muestra la vida, como señales de las cosas que quiero sanar; y mirando los espejos que me hacen los demás para ver qué es aquello que veo en ellos y que no veo en mi.

En ese sentido, recientemente, he tenido tomas de conciencia profundas a las cuales mi biología ha respondido con un síntoma físico. Y al comprender que es una resolución, no solamente de un conflicto mío sino de los conflictos que vivieron muchos de mis antepasados antes, bendigo ese síntoma. Bendigo lo que me dice, porque además; me dice que descanse, que me cuide y que permita que mi biología se recupere y se haga mucho más fuerte; para seguir el camino que me he propuesto. Ese camino que siento que es, al que me lleva la vida, al dejar que la vida me sorprenda.

Y por esta razón la manifestación física de esta resolución me impide volar, me impide subir a un avión, la presión. Hacer lo que en otras circunstancias sería normal, ahora se me hace casi imposible o al menos bastante complicado.

Cuando recibí la noticia de lo que me estaba pasando de repente me sentí cuántica.

Que es cuántica?

Realmente podría hacer el viaje; pero me sometería a una gran cantidad de dificultades o quizá no. Entonces puedo ir y puedo no ir. Puedo ir y tener dificultades, puedo ir y no tener dificultades. Si voy y tengo dificultades pueden ser de distinta índole; si voy y no tengo dificultades puedo disfrutar de distintas cosas. Si me quedo, la vida me está regalando un tiempo precioso para hacer miles de cosas que tengo pendientes: desarrollar ideas para escribir, atender a mis clientes que me esperaban, plasmar mis ideas de otras formas; encontrar tiempo para mi, para cuidarme, para poderme encontrar con amigos…..

Y desde mi visión, eso es estar cuántica!!!! porque tengo cuanticas posibilidades de hacer millones de cosas.

Y en este punto de mi vida he decidido cuidarme, velar por mí; porque sé que esa reparación va a situar a mi biología en una mejor posición para cualquier otro circunstancia que tenga que vivir; para poder estar más ágil, más libre y voy a disfrutar de este tiempo que la vida me ha regalado.

Mi deseo de visitar Argentina y Uruguay es inmenso y también de las personas que me esperaban allí. Por eso sencillamente he decidido cuidarme y aplazar ese viaje que lo voy a hacer en septiembre y octubre de este mismo año.

Así es que, no es más que un hasta pronto; y estoy segura de que este aplazamiento hará que nuestro encuentro sea mucho mejor, más deseado y más fructífero para todos; porque cada experiencia que tengo la transmito y eso hace que pueda enseñar a otros, a vivir las cosas de otra manera. Porque al final, en la vida pasan cosas, muchas cosas, pero lo importante es como tú las vivas y esto es lo que yo estoy experimentando en este momento. Tu decides como las vives y depende de tu percepción.

Gracias a todos los que me esperaban en Oncativo, en Buenos Aires, en Rosario y Montevideo nos vemos en Septiembre.

Un abrazo enorme, mi corazón espera el encuentro.